No hay opción: cepo al empleo o medidas que promuevan trabajo formal de calidad

Columna publicada por Miguel Blanco, Coordinador del Foro , en el diario El Cronista, el 16/5/2016

En estos días estamos siendo testigos de la discusión pública sobre un tema en el cual todos los participantes estamos de acuerdo. Tanto el Gobierno Nacional, como los sindicatos de trabajadores, los empresarios y los políticos de la oposición coincidimos, si nos guiamos por las declaraciones al respecto, en que la solución de la pobreza y la exclusión social radica en establecer las condiciones para la inversión privada que permitan la creación de empleos de calidad y la formalización de la economía en general.

Sin embargo, esta discusión se basa en presunciones que no parecen corroborarse con la realidad y en el análisis de medidas, como la llamada ley ‘antidespidos‘, que pueden tener el efecto contrario al que se pretende conseguir con la misma.

En efecto, se habla de una ola de despidos cuando, tanto el Sistema Integral Previsional Argentino (SIPA), que registra las altas y bajas de CUITs que las empresas reportan directamente a la AFIP, como la información que mensualmente compila la Unión de Aseguradoras de Riesgos del Trabajo sobre aproximadamente 10.000.000 de trabajadores registrados en los distintos rubros de la actividad económica, arrojan para el periodo diciembre 2015-marzo 2016 una baja neta de empleos menor al 1% de los trabajadores, de los cuales, casi el 50% se produce en la actividad de construcción que se espera se recupere con la reactivación de la obra pública.

En segundo lugar, no existen motivos para que las empresas estén considerando despidos masivos más allá de problemas puntuales en algunos sectores. Durante los últimos años, si bien no se crearon nuevos empleos, las empresas mantuvieron sus planteles de personal. Y lo hicieron por dos razones: porque esperaban el cambio de gobierno y nuevas reglas de juego, cualquiera fuera el signo político del nuevo Gobierno, y porque es difícil recomponer planteles de personal entrenado si se produce la esperada reactivación de la economía.

Teniendo esto en cuenta cabe preguntarse por qué las empresas van a reducir planteles justo ahora que se están tomando las medidas que los empresarios solicitaban públicamente, a través de las propuestas contenidas en el documento ‘Bases para la formulación de Políticas de Estado’ emitido el 22 de abril de 2014 por el Foro de Convergencia Empresarial, tales como la eliminación del cepo cambiario, el restablecimiento de relaciones con el mundo solucionando el problema con los hold outs y la regularización de importaciones, exportaciones y pago de dividendos.

Por último, un importante número de empresarios ha firmado en esta misma semana un compromiso público de no reducir los planteles de empleados por al menos 90 días y generar planes de inversión para promover más puestos de trabajo.

En cambio, el proyecto de ley que está en discusión en la Cámara de Diputados le pone un cepo al empleo formal de las empresas que ya están en nuestro país, deja afuera al empleo informal, que tiene un argumento más para no formalizarse al encarecerse el costo laboral, afecta especialmente las PYMEs, porque ante una baja en el nivel de actividad, la carga de absorber la doble indemnización o la mantención obligatoria de la planta laboral las puede llevar a la quiebra, poniendo en peligro más puestos de trabajo de los que se busca proteger y envía una señal de alarma a las nuevas inversiones por venir que se encuentran ante un nuevo cambio en las reglas de juego que restringe la decisión empresarial en el manejo de sus recursos.

Adicionalmente un proyecto de ley similar fue rechazado tiempo atrás por los mismos sectores políticos que hoy lo están proponiendo.

Esperamos que los días que quedan para el tratamiento de la ley en la Cámara de Diputados sirvan para reflexionar sobre el tema y analizar medidas alternativas destinadas a proteger y promover el empleo genuino, tales como el proyecto de primer empleo recientemente presentado, el impacto de las medidas anunciadas para las PYMEs, la actualización del seguro de desempleo y el reentrenamiento del personal, ya que la revolución tecnológica destruye puestos existentes en la misma medida que crea otros nuevos. La combinación entre inversión en tecnología, seguro de desempleo y reentrenamiento del personal nos permitirá actualizar nuestras actividades y ser competitivos como país, lo que debería ser una de las preocupaciones, tanto de las fuerzas del capital como las del trabajo.

Los empresarios estamos dispuestos a participar de un diálogo con el Gobierno, los legisladores y los dirigentes sindicales para elaborar en forma consensuada políticas que faciliten y promuevan la creación de empleo genuino en el sector formal de la economía. Creemos que la importancia del tema merece una discusión seria y fundamentada con la participación de todos los sectores involucrados.